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Riesgos en la Adolescencia

Autolesiones, Depresión, Suicidio y trastornos mentales
26 de enero de 2026 por
Beatriz San Jose Machio

Los riesgos para la salud en la adolescencia han experimentado un gran cambio. Hace unos años, las principales amenazas para la salud de los adolescentes era el consumo de alcohol en exceso, los embarazos no deseados, el tabaco y las drogas ilegales. Actualmente es la ansiedad, la depresión, el suicidio, las autolesiones y otros trastornos mentales graves.

Entre 2001 y 2019, la tasa de suicidio de los jóvenes norte americanos de 10 a 19 años se disparó a un 40% y las visitas a urgencias por autolesiones un 88%. En España antes del estallido de la crisis se estimaba que el 30% de los menores habían presentado ideación suicida en algún momento, el 10% lo habían intentado y un 2% necesitó atención médica. Ahora, todos los indicadores se han disparado: con respecto a los dos años previos, el porcentaje de menores que se autolesionan ha aumentado un 180%. Así lo ha manifestado la Asociación Española de Pediatría (AEP).

grayscale photography of man standing beside door
boy sitting while covering his face

En el año 2020 se suicidaron en España 14 niños menores de 15 años, el doble que el año anterior. Entre el grupo de jóvenes de 15 a 29 años, el suicidio es ya la segunda causa de fallecimiento, solo superada por los tumores malignos. El sexo femenino, la presencia de síntomas depresivos, una mayor exposición a casos de coronavirus y un mayor consumo de redes sociales son factores de riesgo para la conducta suicida en la actualidad.

Gestionar una crisis de salud mental puede ser un reto para los adolescentes y sus padres. Suele ser un territorio inexplorado que necesita ser recorrido con sensibilidad. Os queremos ofrecer una pequeña guía para ayudaros.

¿Cuáles son las señales que nos indican que un adolescente tiene dificultades con la ansiedad o la depresión?

La ansiedad y la depresión son diferentes, pero comparten algunos indicadores. Primero se ha de observar si hay cambios en el comportamiento del menor, como falta de apetito repentina o falta de ganas de participar en actividades sociales que antes disfrutaba, alteraciones del sueño o abandono de otras actividades. Es difícil, ya que estos comportamientos a veces pueden corresponder a la ansiedad natural de la adolescencia. No obstante, un adolescente afectado puede expresar preocupación excesiva, impotencia y tristeza profunda, sobre todo durante periodos prolongados de tiempo.

Saber si un adolescente está batallando con un contratiempo o con un problema médico es “la pregunta del millón”. Lo que nos puede ayudar a hacer esta distinción es observar la persistencia en el tiempo, la intensidad en su crecimiento y aprendizaje, y detectar un auténtico dolor emocional. Si los límites son muy confusos para establecer la diferencia, puede ser de ayuda acudir a un profesional o explorar un posible problema médico.

man in red jacket

 

¿Cuál es la mejor forma de iniciar una conversación con un adolescente que podría tener problemas?

El consejo de los expertos es claro: hay que ser claro y directo, y no hacer preguntas complicadas. Se deben abordar estos temas con compasión y sin culpabilizar a nadie. Como padres nos preocupa y queremos que esté bien. Todos nos merecemos estar bien. Por desafiante que parezca hablar de estos temas, los jóvenes a menudo están desesperados porque alguien les escuche.


Cuando los adolescentes tienen dificultades para abrirse, puedes intentar compartir algún pasatiempo común o realizar una actividad sin fijar el tema en su salud mental. Si están cómodos, acabarán por estar más dispuestos a hablar. Sé paciente y escucha activamente, reflexiona sobre lo que el adolescente dice, piensa y siente, e intenta acercarte y comprenderlo.

Me preocupa que se autolesione. ¿Qué puedo hacer?

Las autolesiones incluyen cortarse, quemarse y otras formas de mutilación. Estos comportamientos pueden parecer que solo causan dolor físico, pero en realidad buscan alejar el dolor emocional. Las autolesiones sin fin suicida se utilizan para regularse, dice Emily Plyhar, psicóloga infantil en la Escuela de Medicina de Harvard. Estas conductas ayudan a las personas a regularse y a estar más tranquilas.

Los cortes se suelen hacer en las muñecas, tobillos y piernas. La autolesión suele esconderse con la ropa y con discreción. Si ves alguna evidencia, intenta provocar la conversación, aunque tu hijo o hija lo quiera esconder por vergüenza. Si ves heridas que puedan poner en peligro al chico o a la chica, acude directamente a urgencias.

Es crucial que, al descubrir los cortes, los padres o cuidadores reaccionen con preocupación y una actitud compasiva, no con alarma (a no ser que el peligro sea inminente). Primero muéstrate curioso antes que alarmado. La mejor forma de lograr que tu adolescente nunca te comente sus problemas es indignarte, ponerte moralista o criticar.

Algunas de las prácticas que os recomendamos para iniciar y fomentar una conversación sobre salud mental con adolescentes son: actuar de manera genuina y sincera; si el tema te pone nervioso, dilo; crear silencios y espacios para que el joven se exprese. También puedes intentar un cambio de escenario, como un paseo en coche o una actividad manual sin contacto visual, lo que puede propiciar una conversación más natural.

A woman talks to a therapist in an office.

Después, es importante validar. No tienes que coincidir con su perspectiva, pero sí validar que su perspectiva te importa y la comprendes. El objetivo es ayudar al adolescente a encontrar la raíz del dolor emocional que le lleva a autolesionarse. Es importante comprender que las autolesiones no son lo mismo que los pensamientos suicidas, que son un problema más amplio que anula el instinto biológico de supervivencia. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las autolesiones que duran en el tiempo y se vuelven más graves pueden ser una alerta de comportamientos suicidas.

¿Hay alternativas a las autolesiones que ayuden a mi hijo o hija a gestionar sus emociones?

Puedes sugerir a tu hijo o hija alternativas saludables a las autolesiones. Las investigaciones indican que el impulso puede desactivarse al retirar el objeto con el que se hace daño.

Algunas alternativas que puedes proponer son: 


01

man in yellow tank top running near shore

hacer ejercicio intenso durante 20 minutos o salir a caminar

 

02

woman in black tank top and black pants sitting on green grass field during daytime

recurrir a la respiración, la meditación o la relajación muscular

03

A woman talking on the phone and holding coffee.

llamar a un amigo o amiga

04

opened book

escribir un diario

¿Qué más se puede hacer para ayudar con la salud mental?

Los expertos dicen que hay hábitos clave para promover la salud física y mental. Dormir es vital. Los jóvenes, con el cerebro en pleno desarrollo, necesitan entre 8 y 10 horas de sueño. La falta de sueño puede interferir en su desarrollo y perjudicar gravemente su estado de ánimo y su capacidad de aprendizaje. Otro aspecto clave es la actividad física, fundamental para el bienestar mental y físico: caminar, practicar deporte, bailar, etc.

Esperamos que estas pautas os sirvan para acercaros a vuestros jóvenes. Necesitan nuestra atención y apoyo. En caso de que necesitéis ayuda, estaremos encantados de ayudaros.